La temperatura política sube a las puertas del Congreso. En la antesala de las sesiones extraordinarias, el proyecto de reforma laboral impulsado por la gestión de Javier Milei se convirtió en el nuevo campo de batalla entre la Casa Rosada y la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
Lo que comenzó con una crítica de Axel Kicillof sobre el concepto de “libertad”, terminó en una catarata de respuestas oficiales que incluyeron términos como “bobadas”, “calamidades” y “salarios cubanos”.
El ataque: “Esa libertad es un discurso”
Desde La Plata, el gobernador Kicillof utilizó sus redes sociales para cuestionar el corazón del proyecto oficialista, asegurando que la reforma atenta contra los derechos básicos.
“La Reforma Laboral de Milei no tiene nada que ver con esa libertad que tanto pregona. Si las familias se quedan sin derecho a descansar o a sus vacaciones, esa libertad no es más que un discurso”, disparó el mandatario bonaerense.
Por su parte, su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, calificó la iniciativa como una “calamidad” que solo busca cercenar derechos en lugar de mejorar la competitividad empresarial.
La respuesta: “Sugiere bobadas” y “Fin”
La réplica de Nación no se hizo esperar y llegó por tres vías distintas, con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, liderando la contraofensiva.
Manuel Adorni (Jefe de Gabinete) acusó al Gobernador de no leer el proyecto de ley. “De ningún artículo se puede inferir la bobada que usted sugiere. Fin.”
Javier Lanari (Sec. de Comunicación) criticó la herencia de informalidad y empleo estatal. “Hablan de pérdida de derechos los que dejaron salarios cubanos y 50% de trabajo en negro.”
Diego Santilli (Min. del Interior) defendió la baja del Impuesto a las Ganancias para empresas. “Para ellos recaudar siempre es más importante que generar trabajo.”
Lo que viene: El Congreso como juez
Con las espadas desenvainadas, la discusión se traslada ahora a las sesiones extraordinarias. El oficialismo busca aprovechar su capital político para aprobar la ley en febrero de este 2026, mientras que el bloque de Unión por la Patria promete una resistencia férrea en ambas cámaras.








