En un movimiento estratégico dentro del gabinete ampliado, el gobernador Osvaldo Jaldo decidió renovar la cúpula de la Caja Popular de Ahorros (CPA). Este jueves, el Poder Ejecutivo solicitó la renuncia de quienes encabezaron la institución durante casi una década, marcando el fin de una etapa política y administrativa en el ente crediticio provincial.
La ceremonia de asunción está programada para mañana viernes en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno.
Guillermo Norry (Ex interventor de J.B. Alberdi), asumirá como Interventor, en reemplazo de José Díaz, junto a Antonio Bustamante (Ex presidente del Colegio de Abogados), quien asumirá como Subinterventor en reemplazo de Dario Amatti.
Los motivos tras la decisión
Fuentes de la Casa de Gobierno indicaron que el desplazamiento no fue fortuito y responde a una combinación de factores institucionales y políticos.
El Gobernador busca imprimirle un sello propio a la CPA. Según se informó, la instrucción precisa para Norry y Bustamante es llevar adelante una “gestión ordenada”, enfocada en la eficiencia administrativa y una mayor alineación con las políticas directas de la Casa de Gobierno.
La llegada de Bustamante, hombre de leyes y con trayectoria en el Colegio de Abogados, junto a Norry, con experiencia en gestión municipal, sugiere un perfil técnico-político que busca dar previsibilidad al organismo en el inicio de este 2026.
Las autoridades salientes se mantenían en sus cargos desde el primer mandato de Juan Manzur, acumulando casi 10 años al frente de la Caja.
Díaz y Amatti son referentes directos de Carlos Cisneros, diputado nacional y líder del gremio bancario. Su salida se lee como un reordenamiento del poder interno en el oficialismo provincial.
Según trascendió que en los últimos meses hubo tensiones y falta de sintonía entre la conducción de la Caja y otras áreas del Ejecutivo, lo que aceleró la decisión que Jaldo ya venía analizando desde finales de 2025.








