Lo que comenzó como la habitual ronda de protesta de los jubilados frente al Congreso Nacional derivó este miércoles 21 de enero de 2026 en un escenario de violencia. La jornada terminó con manifestantes heridos, el uso de gas pimienta por parte de las fuerzas de seguridad y versiones cruzadas sobre el origen del conflicto.
Los disturbios principales se concentraron sobre la calle Rivadavia, a metros de la Auditoría General de la Nación (AGN).
Los manifestantes denunciaron una “provocación” policial. Aseguran que efectivos de civil intentaron identificar a jóvenes que acompañaban la marcha bajo el pretexto del robo de una moto. “Fue la excusa perfecta para empezar a pegarnos”, relató una testigo a los medios.
La escalada de tensión llevó a un despliegue de fuerza que afectó a los presentes:
- Uso de químicos: Un efectivo descargó un tubo de gas pimienta contra el grupo, afectando la visión y respiración de varios jubilados y transeúntes.
- Cuerpo a cuerpo: Se registraron empujones y el uso de escudos para replegar a los manifestantes hacia la vereda, aplicando el protocolo de orden público.
- Asistencia médica: Una mujer resultó herida y debió ser asistida por postas de salud voluntarias que acompañan las marchas. También se reportaron personas con crisis de nervios y traumatismos leves.
El operativo contó con una estructura de “anillos” de seguridad:
- Primer cordón: Policía Federal Argentina (aplicación del protocolo antipiquetes).
- Segundo y tercer cordón: Policía de la Ciudad de Buenos Aires (contención y brigadas de civil).
Los jubilados mantienen esta movilización todos los miércoles desde hace años, pero la presencia de efectivos de brigada (sin uniforme) fue señalada por los manifestantes como el factor que caldeó los ánimos en esta oportunidad.








