En una definición que desafía cualquier lógica matemática y deportiva, el salteño Luciano Benavides (KTM) se consagró campeón del Rally Dakar 2026 en la categoría motos. Tras 13 etapas y más de 8.000 kilómetros recorridos, el argentino logró revertir una desventaja casi imposible y venció al estadounidense Ricky Brabec (Honda) por la mínima diferencia de 2 segundos.
Se trata del final más ajustado en los 48 años de historia de la competencia, decidido por un error de navegación de Brabec a escasos 7.000 metros de la meta.
El error que cambió la historia: “¿Un turista de paseo?”
Brabec llegó a la última etapa con una ventaja cómoda y la experiencia de dos títulos previos. Sin embargo, en el kilómetro 98, el desierto le jugó una mala pasada: leyó mal la hoja de ruta e interpretó que el camino lo llevaba directamente hacia las aguas del Mar Rojo.
Mientras el estadounidense maniobraba para retomar el rumbo, Luciano Benavides, que venía a fondo, lo vio pasar en sentido contrario.
“Vi que Ricky volvía en contramano. Lo primero que dije fue: ‘No puede ser él, debe ser un turista paseando en moto’. Pero ese 1% de probabilidad sucedió y de ahí al final le di a fondo”, relató emocionado el salteño.
El legado de los Benavides
Con este triunfo, Luciano sale definitivamente de la sombra de su hermano Kevin Benavides (bicampeón en 2021 y 2023), quien este año compitió en la categoría Challenger. Los salteños se consolidan como los únicos hermanos en la historia en haber ganado el Dakar en motos, emulando la gesta de los hermanos Patronelli en cuatriciclos.
A pesar de una pequeña caída producto de los nervios a metros del arco final y de pasarse en dos curvas sobre el cierre, Luciano logró capitalizar el “regalo” de Brabec y fundirse en un abrazo con su padre y su hermano al enterarse de la noticia.
Las voces del final
- Luciano Benavides: “Era matemáticamente imposible. Dos segundos es un chiste. Hoy decidí no sacar cálculos y hacer lo mejor hasta el final; sentía que se podía”.
- Ricky Brabec: “Tomé el camino equivocado a la izquierda a pocos kilómetros de la llegada… Me siento terriblemente mal. Luchamos duro y perder por dos segundos es muy doloroso”.








