La ciudad se vio sorprendida este lunes por una tormenta de gran intensidad que, en muy poco tiempo, transformó las principales avenidas en ríos. Las abundantes precipitaciones provocaron anegamientos severos, dejando vehículos varados y peatones atrapados en una jornada marcada por el caos vehicular.
La rapidez con la que cayó el agua superó la capacidad de drenaje en diversos barrios, repitiendo imágenes de autos detenidos y calles cubiertas de cordón a cordón.
Complicaciones: La circulación se volvió imposible tanto para conductores como para transeúntes, generando demoras masivas en el regreso a casa.
Zonas Críticas: Varias arterias del microcentro y avenidas principales quedaron completamente anegadas en cuestión de minutos.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene la alerta amarilla para toda la provincia, advirtiendo que la inestabilidad continuará durante lo que resta del día.








