Durante la mañana la Fundación “Dislexia y Familia” (DISFAM Tucumán) realizarán actividades en la Plaza Independencia.
En el marco del Día Mundial de la Dislexia, que se conmemora cada 8 de octubre, la presidenta de la Fundación “Dislexia y Familia” (DISFAM Tucumán), Gloria del Carmen Ruiz, habló con Radio Continental Tucumán sobre esta condición que afecta a niños, adolescentes y adultos.
“La dislexia es una dificultad en el aprendizaje. Es de origen neurobiológico, o sea que es hereditaria. Concretamente, es una dificultad para leer y escribir que tienen los niños, adolescentes y adultos”, explicó la entrevistada.
“La diagnostica un psicopedagogo; algunos fonoaudiólogos o lingüistas también están preparados para hacerlo y los padres se dan cuenta porque algo no funciona bien. A los 4 o 5 años no aprenden los días de la semana, no pueden atarse los cordones de las zapatillas, no aprenden los meses del año y van surgiendo dificultades porque el niño con dislexia no es menos inteligente que los demás, no tiene una discapacidad. Simplemente tiene una dificultad y justamente tiene una característica: su coeficiente intelectual es igual o superior a lo normal, porque desarrollan mucho más las habilidades que otros niños. Están llenos de fortalezas, necesitan un tiempo prudente para naturalizar la información y poder leer y escribir con fluidez”, explicó la especialista.
“Cuanto antes se diagnostica, el niño compensa mejor, se ajusta mejor; sabemos qué tiene y sabemos cómo actuar frente a eso. El niño que tiene dislexia sabe que frente a la primera lectura del texto no va a obtener la comprensión de ese texto, porque necesita leerlo dos o tres veces, porque tiene un proceso diferente, recibe la información de manera diferente.”
“Hay muchísimos adultos que no saben que tienen dislexia, por eso decimos que es una dificultad invisible y todavía nos falta mucho camino por recorrer», agregó.
Tratamiento
“Lo tiene que llevar adelante la psicopedagoga para ir haciendo sus adecuaciones de acceso. Por ejemplo, si una docente da un texto para estudiar a todo el grupo de alumnos, al niño que tiene dislexia le tiene que anticipar ese texto, porque necesita leerlo con anterioridad varias veces para saber de qué se trata. Entonces, eso lo compensa y se le da el texto para que lo lea tranquilo en su casa y pueda entender de qué se trata», indicó.
Y cerró: “En el caso de las preguntas no podemos ponerles todas las preguntas juntas para que las respondan todas juntas; cada pregunta tiene que tener el espacio para su respuesta».








